07AGO

555 días con mi bomba de insulina. El fin del principio.





Ya han pasado 555 días junto a mi bomba, mi dispositivo de infusión de insulina, mi ISCI, mi cacharro.

Como casi todo, tiene sus pros y sus contras, sus beneficios y sus perjuicios, su proceso de adaptación…intentaré juntar 4 letras echando la vista atrás, sacando mis propias impresiones y sentimientos.


  • Lo primero que se me viene a la cabeza es el momento del cambio. Ese primer día con la bomba ya puesta, funcionando con insulina.

Y fue una terrible sensación que algo importante olvidaba; cada poco rato tenía en la cabeza que algo transcendental olvidaba hacer, me tenía que parar y reflexionar sobre lo que había hecho o dejado de hacer, repasar mis actos, mi trabajo, mis llamadas…al final, me di cuenta:

 ¡¡¡ no me había pinchado¡¡¡

Había desayunado y no había cogido una aguja, la había insertado en la pluma y me había pinchado…

La sensación me duró 3 o 4 días, cada vez menos  intensa, pero presente.

En todo este tiempo me he ahorrado más de 2200 pinchazos de insulina.



  • Siempre pienso que he tenido suerte con mi DM1. Con la bomba también lo he tenido. 555 días después llevo exactamente los mismos ajustes que al principio, mi educadora y mi endocrina hicieron un trabajo perfecto.

Pero me di cuenta que yo era muy importante, conocía muy bien mi DM1 y pude trasladar ese conocimiento a las pautas necesarias para la nueva bomba.

Y es algo de lo que me siento orgulloso porque me ha costado tiempo y esfuerzo, conozco mi DM1 y cómo funciono mejor.

Con la bomba lo hice más evidente.


  • Mi calidad de vida ha mejorado, mi sensación de control sobre mi DM1 también y mi vida, en general, se ha beneficiado con este cambio.

Mi control metabólico ha sido más estable. Mis glucemias tienen menos variabilidad que antes, aunque siguen existiendo tramos temporales de más inestabilidad. Mis glicosiladas primero se estabilizaron en torno al 6.5% y después en torno al 7%.

Sinceramente es lo que menos me preocupa (siempre que no alcance cifras disparadas hacia el 8%). Mi vida está muy por encima de porcentajes, cifras y DM1

 

 

  • Cosas malas también ha habido, por supuesto.

Hará 2 semanas, vísperas de la celebración de los 555 días (qué puñeteras son las casualidades), a las 11 de la noche me desperté muy inquieto, me hice una glucemia y apareció un HI en el glucómetro (+ de 600 mg/dl). En 9 años jamás había llegado a similares cifras, recordaba un par de 400, pero jamás un HI.

Apareció el miedo.

El miedo a lo incontrolable de la DM1, a las consecuencias, a no saber si podría reconducir la situación, miedo a lo desconocido, en definitiva.

7 horas después ya estaba en 84 mg/dl tras una noche sin dormir y con 6 nuevas marcas de la lanceta en mis dedos…

 

Pero fui capaz de salir de la situación, en solitario. Una vez más.

Soy capaz también de controlar circunstancias como esas.

Un nuevo peldaño subido y otro apoyo más para mi confianza.

   

Probablemente tardé demasiado en cambiarme de tratamiento.

Debía haber empezado con la bomba mucho antes.

Tenía que haberme dado cuenta que acababa una etapa y debía empezar otra mejor.

 

Porque mi etapa con mi bomba de insulina es una etapa mejor para mí.

7 agosto 2013






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