17DIC

NO SIN MI GLUCÓMETRO. GLUMETROFOBIA


Mis sentimientos ante el olvido casual de mi glucómetro



Hoy he olvidado mi glucómetro en casa.


He amanecido con un precioso 73 en el glucómetro…he desayunado lo de siempre (manzana + tostada+ tomate) y le quitado 1 unidad a mi dosis de insulina habitual para el desayuno.

 

A mitad de trayecto hasta el trabajo, ha aparecido en mi mente la imagen del glucómetro cómodamente tumbado encima de la cama, ajeno al frío y humedad que te pega en la cara a las 7 de la mañana…

 

Haciendo memoria, en los 9 años que llevo con diabetes, creo que me ha debido pasar sólo 2 o 3 veces.

En todas las ocasiones, el desasosiego ha sido el sentimiento dominante.


 

Sí, es como si estuvieras sentado en una silla inestable, de donde te puedes caer en cualquier momento y sólo el artilugio blanco (llamémosle glucómetro) te puede sostener.

 

Veréis, yo trabajo en el hospital La Fe, así que la preocupación por si algo me puede pasar (hipo o hiper grave) no existe.

Pero no he estado tranquilo.

 

Podría haberme pasado por la consulta de endocrino y me hubieran dado alguno, sin problemas. Pero he decidido ver lo que pasaba, recopilar lo que sentía…dentro del amplio margen de seguridad que me ofrece el edificio hospitalario.

 

Antes de las 9 ya me he encontrado raro…y me he puesto nervioso. He dudado si ir ya a por un glucómetro, olvidando la absurda idea de experimentar el control de mis sentimientos.

¿Qué glucemia tendré?

He dado una vuelta e inmediatamente el trajín habitual de la faena me ha hecho olvidar –momentáneamente- “lo de hoy”.

Hasta que he sentido frío…un frío que a mí me parecía extraño  y me hacía sospechar una bajada…otra vez la idea de ir a buscar un glucómetro.

Pero yo trabajo en la calle, recibiendo a las ambulancias, así que es lógico que cierto frío –más bien destemplado- pase, en algunos momentos.

 

Sobrepasadas las 10.30 de la mañana, otro síntoma…esta vez el calor…pero como no estaba sudando, lo he descartado.

Al poco tenía muchas ganas de orinar… ¿estaré alto? ¿Tendré una hiper justo hoy que no llevo el glucómetro?...No puede ser, no tengo sed, bueno, tengo un poco la boca como seca…no, no son los síntomas de una subida…

 

Otra remesa importante de trabajo me abstrae de “pensamientos glucémicos absurdos” hasta que llega mi momento de descanso, a media jornada…y una sensación de hambre intensa unida a una leve flojera generalizada han hecho disparar todas mis alarmas y eliminar de un plumazo todas mis reticencias….tengo una hipo, seguro, es lo típico…justo hoy que no tengo el glucómetro…ya sabía que me iba a pasar.

Me he tomado un par de glucosport, un par de galletas y he subido raudo a una planta de mi hospital a que una amiga enfermera (también con DM1) me hiciera una glucemia= 90 mg/dl

 

No  reíros….que ya se ha reído mi amiga bastante, despues de contarle mi peripecia mental.

 

Me he calmado, ha acabado mi sufrimiento, apenas he durado 5 horas sin tener cerca de mí un glucómetro.

Tras tomarme mi habitual cortado con mi amiga, he disfrutado –placidamente ya- de las últimas 3 horas de mi jornada laboral.

Sosegado, con la seguridad que todo estaba ya en su sitio…

 

Al llegar a casa, la pre de la comida ha sido de 72 mg/dl…

 

No, no puedo vivir sin un glucómetro a mi lado.

Y no sé si eso es bueno o malo.


3 meses despues de publicar este post,tuiteando con el gran Marcelo Gonzalez, se nos ocurrió bautizar este sentimiento/síndrome como


GLUMETROFOBIA 
Miedo irracional a salir de casa sin el glucómetro



17 diciembre 2013

Última actualización 28 marzo 2014






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